Unidas demandamos un cambio desde la raíz

“… un futuro en el cual la realización de la justicia de género y de la emancipación feminista contribuya a una política universalista ensamblada a partir de las necesidades de cada persona, independiente de su raza, habilidad, posición económica o geográfica. No más repetición sin futuro en la espiral del capitalismo, no más sumisión a la monotonía del trabajo, sea productivo o reproductivo, no más cosificación de lo natural como criterio de lo normal.” (Laboria Cuboniks)

Cero tolerancia contra la violencia machista en TODAS sus formas, participación y representación REAL en los espacios de toma de decisiones, justicia y democracia, son posiciones políticas que una nueva generación de feministas embanderan en el contexto de la Nicaragua actual.

Las feministas jóvenes buscan un cambio de raíz y le recuerdan a la sociedad y a los tomadores de decisión que no van a aceptar ninguna expresión de misoginia, racismo o clasismo. 

“Ningún hombre por ser aliado de la lucha de Nicaragua es automáticamente bueno, nosotras las feministas vamos a seguir denunciando la violencia machista venga de  donde venga y exigimos espacios libres de acoso, violencia, racismo, adultismo y sexismo. ¡Porque la revolución es feminista!”. (Las Subversivas)

En los últimos 30 años fuimos testigos de la consolidación de un movimiento de mujeres y feministas en Nicaragua, actualmente este movimiento está liderado por mujeres adultas, pero abril 2018, significó entre otras cosas importantes, un renacer del feminismo, un feminismo incipiente que emergió de las redes y de las calles y a como pudo se organizó en medio de la represión. 

Este reportaje recoge las reflexiones de tres activistas que representan a colectivos y movimientos contemporáneos, feministas que además son parte de otras instancias y articulaciones nacionales que promueven un cambio de gobierno y de sistema. A su vez  pone en contexto sus análisis, tomando como punto de partida datos más amplios y relevantes, recopilados por EnRedadas en su estudio: Mujeres jóvenes feministas ante la crisis sociopolítica de 2018 en Nicaragua, quienes en uno de sus capítulos finales revelan las perspectivas que tienen las jóvenes feministas ante un nuevo escenario de país. 

EnRedadas en su estudio preguntó a las encuestadas (140 mujeres jóvenes de todo el país): “como mujer jóven y activista, ¿cuáles son tus principales demandas para la construcción de una nueva Nicaragua?”. 

En las respuestas se identifican dos tipos de demandas: contextuales, relacionadas con necesidades surgidas a partir de la crisis socio-política de 2018; y estructurales, que hacen alusión a demandas históricas de la agenda del movimiento feminista local y global. 

En las respuestas contextuales las encuestadas hacen eco de demandas fundamentales para el movimiento Azul y Blanco, exigiendo  democratización, justicia y libertad. Ellas reclaman la liberación de los y las presas políticas, elección de nuevas autoridades, rendición de cuentas, paz, seguridad ciudadana, libertad de expresión y respeto a los derechos humanos. Destacan respuestas específicas sobre el funcionamiento del Estado, como la reducción de número de diputados y la necesidad de cambiar a un sistema electoral no partidario: en el que las representaciones se eligen por suscripción popular. 

También incluyeron demandas específicas sobre la situación de las mujeres en el contexto reciente: libertad para las presas políticas, denuncia de la violencia sexual como forma de tortura, denuncia de abusadores y violadores en posiciones de poder, representación en espacios de diálogo y alianzas estratégicas y la construcción de una agenda socio-política con perspectiva de género. 

Las encuestadas coinciden en la necesidad de un Estado laico, como garantía para: la implementación de educación sexual con bases científicas,  el reconocimiento al derecho a decidir (acceso a anticonceptivos, aborto legal y seguro, autonomía para decidir la esterilización quirúrgica) y el respeto a la diversidad sexual.

Identifican que el sistema patriarcal y machista está intrínseco en la construcción del orden estatal, por lo que exigen estrategias y acciones para combatir la violencia machista y reducir las brechas de género en acceso a salud, educación, tenencia de la tierra y representatividad política. 

En cuanto a la representatividad, destacan la necesidad de la presencia de mujeres feministas en puestos de toma de decisiones. También hay un llamado a la necesidad de incorporar a mujeres jóvenes en estos mismos espacios. 

Hacen referencia a problemáticas específicas del país: la desarticulación de las Comisarías de la Mujer y la Niñez, las modificaciones a la Ley 779 y su reglamento, la reinterpretación legal del femicidio, el subregistro de todas las violencias machistas, la impunidad, la penalización de todas las formas de aborto y la instauración oficial de un modelo de familia heteropatriarcal. 

Ante unas próximas elecciones nacionales, como resultado del estudio, las feministas jóvenes de Nicaragua dicen lo siguiente:

Las mujeres jóvenes feministas están claras de sus derechos y siguen en la lucha para hacerlos valer:

Autora: María Martha Escobar. Comunicadora Social, Activista feminista y Docente universitaria. Adoradora de gatos y cervezas.

Fotografía y vídeos: Johanna Baca.

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