Te deseo una amiga feminista

La Quimera

, Voces

Según una definición que encontré en Google, sororidad significa: “la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género. Sororidad es un término derivado del latín soror que significa Hermana. La sororidad es un valor, como la fraternidad, pero vinculada a la unión, respeto y amor entre el género femenino”.

Después de leer ese concepto tan básico, me pregunto ¿qué sería de nosotras si no llevaramos el argumento más allá de lo que leemos?

Escribo esto por varios capítulos que viví, y después de leer ciertos comentarios vacíos y tontos, me puse a pensar en el feminismo, en mis prácticas feministas y en mi sororidad.

Mi sororidad y yo

Cuestionándome a mí misma, me queda claro que no hay relaciones sagradas y eso es algo que tendríamos que aprender. Estas relaciones involucran a las personas: hombres, mujeres, y todos sus derivados. A estas alturas yo no rompo relaciones con alguien porque sea hombre, mujer o unicornio; yo las rompo porque son PERSONAS nocivas, que por tener conductas tóxicas no las deseo cerca.

Y el punto anterior no me hace ni menos sorora ni menos feminista. El feminismo y las prácticas sororas te cambian la vida, ha cambiado la mía, y para eso he tenido que unirme a amigas feministas, esas son las amigas que quiero, y cuando sienta que eso me falla, lo cambio, porque la única relación sagrada que debo tener es conmigo misma. Y esto no me hace ni menos sorora ni menos feminista.

¡Amor por la diversidad! 

Los seres humanos somos muy diversos, y siendo mujer, creo que las mujeres somos todavía más diversas. Tenemos capacidades increíbles, impresionantes y únicas. Todo lo que cada una de nosotras es. Pero también tenemos una historia que destaca que nuestra opresión nace por ser mujeres, y eso es indiscutible cuando dejás de mirar tu ombligo.

Si bien es cierto, no siempre vamos a estar de acuerdo en todo y no todes pensamos igual. Eso no es ningún problema, el problema es creer que porque dos mujeres están en desacuerdo e incluso se pelean, esto este mal. Si esto pasa, sobra quien saque su argumento vacío de: “¿dónde está tu sororidad?”, “¡que poco sorora!”, “una mujer hablando mal de otra mujer”. Y ni sigo porque me encabrono.

Me parece que esos argumentos tan pobres es llevar el discurso a niveles tan básicos donde realmente no hay nada que discutir. Los desacuerdos son entre seres humanos. No estoy en desacuerdo con vos porque sos mujer. Si no sos capaz de entender esto, no entendiste nada y el problema es tuyo.

Nuestra lucha es hacia el patriarcado

El machismo es un sistema y el patriarcado tortura, viola, niega los espacios públicos a las mujeres y asesina sistemáticamente. Somos todes los involucrades en ese sistema, pero lastimosamente no somos todes los que elegimos desaprender y darle paso a ideas nuevas. Y digo ideas nuevas para practicarlas en nuestra vida, porque el feminismo no es nuevo, la lucha de las mujeres tiene más de 300 años, no me salgan con que el feminismo es lo trendy hoy.

El patriarcado se sostiene porque siempre se daña más y con más crueldad, fuerza y sobre todo MASIVIDAD a las mujeres. Y ese daño no solo es de hombres con comportamientos maliciosos, sino que es de toda una sociedad de la cual nosotras también formamos parte.

Nuestras raíces están basadas en la lógica de la competencia, es por eso que nuestra unión es peligrosa para un sistema que quiere que dudemos de nosotras. En la unión nos miramos y sabemos reconocer que aquello que parece un problema individual es colectivo. En la unión, una a una, libramos a la otra.

Acuerdos necesarios

Aunque tengamos diferencias, porque son perfectamente válidas y son las que nos hacen únicas, debemos tener acuerdos que son innegociables. Nuestra lucha por nuestros derechos, por nuestras libertades, por vivir y dejar de sobrevivir, por la paz, la caída del patriarcado y la violencia en contra de las mujeres, son acuerdos necesarios.

Cada mujer tiene sus tiempos, es importante hablarnos, es importante contenernos. Las mujeres somos muchas y no todas somos iguales y no todas reaccionamos igual. Tenemos que afinar nuestra sororidad como la hermandad entre mujeres. La sororidad es empatía.

Llamarte feminista no te hace sorora. No. La sororidad no es ser amigas, es justamente que aunque no estemos de acuerdo en algo, lo expreso sin irme a lo personal, sin buscar daño al otro de manera visceral. 

Estamos juntas en la misma sociedad machista que ha arruinado muchas vidas, así mismo estamos juntas en la lucha feminista que nos convoca.

Nos tenemos y eso no se discute

Sueño con el día en que nosotras podamos conseguir la varita mágica para tolerarnos más, para perdonarnos más y sobre todo para reconocer lo bueno, lo que sí aportamos.

Las mujeres cada día aprendemos a ser amigas superando una enseñanza basada en la competencia, contagiamos la lucha de otras. Este es el siglo de una amistad universal, de suavizar la mirada sobre la otra, de entender que tenemos que cuidarnos mutuamente.

Te deseo que en un mundo donde nos cuesta tanto tener un lugar, siempre haya una silla vacía esperando por vos. En las personas que critican tu feminismo y tus prácticas de sororidad, usando argumentos irracionales y estúpidos, no te detengas, esos ya están perdidos.

El feminismo lucha en todos los rincones del planeta para que nadie tenga que sufrir las consecuencias y aberraciones a las que no han sometido ancestralmente por ser esto que somos: FEMINISTAS.

Margarita Dávila. Comunicadora social, activista feminista, locutora y productora radial.  Ecoturista

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