La salud del útero, clave en el bienestar de las mujeres

“Para mí la clave es: si algo te duele, busca ayuda, pero, al mismo tiempo, hazte la siguiente pregunta: ¿Qué está pasando en mi vida ahora?” Christiane Northrup

Este reportaje de Gafas Violetas viene con información y reflexión útil para las mujeres y personas no binarias con útero, puesto que el foco está en identificar algunas señales, que vienen de este órgano y nos pueden estar indicando una alteración en la salud.

Para esto conversamos con Francis Guevara, ginecobstetra; Laura Barreto, médica oriental y terapista menstrual; y Matilde, psicóloga, y diagnosticada con miomas en el endometrio. Ellas mediante sus conocimientos y experiencias convergen en la importancia de escuchar y atender lo que nos está diciendo el territorio cuerpo: ¡Comencemos!

¿Qué es el útero?

El sitio web MedlinePlus define que el útero es un órgano muscular hueco que se ubica en la pelvis femenina, entre la vejiga y el recto. Los ovarios producen los óvulos, que se desplazan a través de las trompas de Falopio, y una vez que el óvulo abandona el ovario, puede ser fertilizado y se implanta en las paredes del útero. La principal función del útero es alimentar al feto en desarrollo antes del nacimiento.

Este concepto describe una sola función del útero, que no todas las mujeres vamos a experimentar, porque recordemos que el embarazo y la maternidad es una decisión personal y por otro lado, hay mujeres que por procedimientos quirúrgicos han necesitado retirar el útero del cuerpo. Por otro lado, la ginecología natural basada en un enfoque  ancestral, amplía la mirada biológica y reconoce al útero como símbolo de fuerza, memoria, vitalidad e impulso  creador.

Reconociendo afectaciones y enfermedades del útero 

Laura Barreto, médica oriental y terapista menstrual, explica que desde la medicina tradicional china se considera el cuerpo como un sistema complejo de diferentes propiedades, cuando hay desarmonía y desbalance, las funciones no se realizan correctamente y como resultado, el cuerpo se enferma.

Hablando específicamente de enfermedades que afectan al útero, ella identifica como las más comunes a la endometriosis, tumores fibrosos o miofibromas y al dolor pelviano crónico, agregando que la raíz es psicoemocional porque “este desbalance puede venir desde nuestras creencias, traumas, abusos, violencias y nuestra concepción de lo que significa ser mujer y tener un útero”, indica Barreto.

Fráncis Guevara, médica y cirujana con especialidad en Ginecología y Obstetricia, a continuación nos hace una descripción de las enfermedades que afectan con frecuencia a las mujeres y personas no binarias con útero:

La Dra. Francis explica también que una de las grandes dudas es que si el VPH es una enfermedad mortal pero realmente es un grupo de virus con más de 200 tipos, y “son ciertos serotipos que pueden predisponer el desarrollo del cáncer del cuello de la matriz;  los que sí se han estudiado que tienen esta característica son los serotipos de vph 16 y  vph 18; los serotipos del vph 6 y el  vph 11 lo que generan son afecciones externas en los genitales, la mucosa oral o la vagina. Cuando realizamos una citología cervical que es el PAP (Papanicolaou), tenemos mucha información si hay inflamación en el cérvix del útero o la matriz, si hay un un proceso infeccioso: qué bacterias lo está provocando; o si hay cambios celulares. Por eso es muy recomendable hacer este chequeo al menos una vez al año, cuando se inició la vida sexual”.

La escucha al cuerpo

Matilde es psicóloga, fue diagnosticada en febrero del 2020 con miomas en el endometrio y ha decidido compartir su experiencia a través de este seudónimo. Ella nos cuenta que toda su vida ha tenido menstruaciones abundantes y dolorosas, que el embarazo de su única hija lo gozó porque fue un período de descanso de los malestares menstruales y sin ningún achaque asociado al embarazo.

Reconoce que aún le cuesta identificar cómo es su relación con su útero pero sí destaca, cómo ha cambiado su actitud frente a sus menstruaciones y miomas en el endometrio, porque entiende que su proceso tiene un origen emocional : “Yo llevo un trabajo emocional personal y profundo, parte de eso ha sido conectar con mi corporalidad y darme cuenta de mi relación con el entorno, esto me ayuda a entender qué estoy viviendo en un sentido amplio de adentro hacia afuera y como estoy en constelaciones (familiares) desde hace ocho años, una de las consteladoras me ayudó a ver que la causa de mis problemas con el útero son abusos no trabajados o no resueltos, a uno le pude dar nombre y apellido y al otro aún no he podido”, nos comparte.

Entonces ella, en vez de entenderlo como estar padeciendo una enfermedad, lo ve como un período de sanación y de atención consciente para sí misma: “Yo me siento tranquila, siento que la he desarrollado porque amo ser mujer, aunque me haya tocado vivir menstruaciones dolorosas o los miomas ya lo vivo con más libertad y apoyo de mi redañade.

Matilde resiente que la doctora quien le diagnosticó los miomas, desde el inicio le recomendó el procedimiento quirúrgico de retirarle el útero, sólo porque tenía 40 años y es mamá, sin darle otras opciones. Sin embargo, decidió buscar otro criterio y actualmente conserva su útero, está con tratamiento hormonal, otras terapias integrativas para su proceso de sanación y se siente con bienestar. 

Claves para la salud del útero

Laura Barreto como terapeuta, recomienda crear un hábito de llevar un diario de apuntes donde recolectemos información sobre nuestra salud sexual femenina, anotando nuestra ciclicidad menstrual, la frecuencia, la duración,  cómo es el sangrado (color, consistencia y olor) y su color, así como los síntomas físicos/emocionales que percibamos, y nos invita a investigar sobre fisiología femenina para “comprender qué es lo que sucede mensualmente a nivel hormonal, tener una guía de nuestras manifestaciones y un mejor registro de nuestras necesidades, según la etapa que nos encontremos del ciclo”.

La Dra. Guevara recomienda hacerse el PAP cada año y utilizar preservativo en las relaciones sexuales para protegernos de ITS, embarazos y reducir el uso de los anticonceptivos hormonales.

Matilde en su experiencia nos invita a desarrollar diálogos con nuestro cuerpo, hablarle a la parte afectada si es el útero, los ovarios, la mano, etc. y hablarle con reconocimiento y respeto, ver el síntoma pero también abrirnos a integrar otras terapias como biodanza, constelaciones familiares,  flores de Bach, u otros cuidados y tratamientos que nos permitan sanar más holísticamente.

Texto por Jennifer Birmania Bello, filóloga, comunicadora feminista e investigadora social. Encantada por el arte, el café, el campo y los viajes. #LosCódigosdelaSensibilidad.

Raquel Gezpi, diseñadora, artista teatral y docente universitaria. Entusiasta de la ilustración y la fotografía analógica, miembra del grupo multidisciplinario VersusLab.

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