Resistencia creativa para no olvidar

La creatividad en Nicaragua está a flor de piel. La insurrección de abril ha dejado un despertar creativo que se manifiesta en distintas acciones: en las calles que despiertan saturadas de chimbombas, cual si fuera río, pasando por los monólogos recitados en los tranques con humor para interrumpir el sueño de los que reprimen, los versos improvisados del rap, hasta el arte consagrado expuesto en las  paredes blancas de alguna galería en el extranjero.

Crear en Nicaragua se ha vuelto un acto de resistencia, desde la memoria histórica, la solidaridad con los que hoy sufren en primer plano y desde el sarcasmo y humor congénito que nos ayuda a sobrellevar esta compleja coyuntura a través de las pantallas. Como muestra de la resistencia creativa queremos compartirles el trabajo de mujeres jóvenes que han sacudido su dolor a través de una catarsis poética: la pintura, el bordado y el humor.

Reconstruyendo el tejido social

La artista textil Aída Castil, ha encontrado en el bordado un medio de expresión para desahogar sus sentires durante la crisis.  Inspirada en las piezas de Judy Chicago y Ghada Amer, Castíl se dedica a la producción de bordados que exploran la relación entre la memoria individual y colectiva, lo público contra lo íntimo y el engranaje de las mujeres dentro del imaginario social.

Para Castíl no basta con tener sus obras en la pared, es por eso que en las protestas cívicas se le solía ver con carteles bordados y su rostro tapado con una pañoleta de una Nicaragua desangrada.

Para la artista compartir los procesos de creación a través de talleres, le ha permitido promover el bordado como una acción terapéutica que les ayuda a abstraerse por un momento del conflicto.  “Me gusta enseñar, pero sobre todo me gusta saber que estoy dándoles la oportunidad a muchas personas que van a los cursos, no tanto buscando como aprender a bordar, sino también buscando tener una distracción, algo que les permita seguir resistiendo a todo el dolor y el trauma que estamos viviendo”.

Aída siente el compromiso de seguir creando espacios de diálogo a través del bordado ya que ayuda  a canalizar las emociones más allá de las palabras.

“Algunos países como Colombia, México hay colectivos de gente que hace bordados con victimas del terrorismo o victimas del conflicto armado, son proyectos muy lindos.  Espero que cuando llegue el día de la reconciliación, estar preparada para tener alguna propuesta en ese sentido, porque este país está roto y de alguna forma vamos a tener que recomponer el tejido social, entonces este tipo de actividades que se han hecho en varios países tal vez funcione aquí también”. Concluye con una mirada esperanzadora.

Humor para resistir

La  standupera Andrea Pilarte se ha refugiado en el humor para sobrellevar la crisis. Pilarte recuerda que al inicio del conflicto publicaba memes en las redes sociales sobre la coyuntura y llegó a sentirse culpable por reírse.

Pilarte forma parte de “Cosas raras que hago para aguantar esta crisis política” un show de stand up comedy que reúne a jóvenes para hablar sobre los mecanismos de afrontamiento encontrados individual y colectivamente durante la crisis políticas. Esta propuesta busca construir un espacio crítico que ayude a digerir los nudos emocionales generados por el conflicto actual.

Andrea reconoce que  siempre le ha gustado hacer bromas y provocarse la risa. Se inició en el stand up hace un año,  en sus monólogos trata siempre de hablar sobre situaciones que incomodan a las mujeres de la manera más divertida posible.

“Mis presentaciones tienen un enfoque feminista. Siempre trato de meter una que otra broma que represente lo que ha sido mi experiencia de ser mujer en una sociedad machista, experiencias que nos podrían  parecer raras a las mujeres porque nos cuesta identificarlas, incluso, o que nos parezcan raras no por que nos cueste identificarlas sino porque nos cueste hablarlas, o sea, las experiencias que tal vez nos parecen comunes pero aún así nunca las hablamos”

Creación furtiva

“La Calala” es el pseudonimo que utilizaremos para referirnos a una artista extranjera radicada en nuestro país,  quién con miedo decidió  compartirnos su catarsis visual. “En los últimos meses he dibujado, pintado, creado esculturas y una instalación. Lamentablemente la mayoría de los trabajos no los puedo mostrar en este momento”.

Para la artísta crear es una necesidad en situaciones de crisis.  Aunque en los primeros meses de la crisis fue muy difícil para ella trabajar, tanto por la avalancha de impresiones como por cosas urgentes de resolver, “La Calala” tomó la decisión de sumergirse en crear luego de conmoverse al ver una nación unida y cada vez más fuerte ante la represión.

«Llegó el momento en que me pude volver a concentrar en que soy artista, necesito crear para mi estabilidad emocional y además nos corresponde hacer comentarios sobre lo que vivimos. Quise aprovechar una invitación a una exposición en el extranjero, para hablar sobre la situación que se está viviendo en Nicaragua. Empecé a dibujar, sobre todo los temas que me parecieron positivos en esta coyuntura: la valentía, las dinámicas sociales, la unión, la rebeldía cotidiana. Todo lejos de la brutalidad de los sucesos cotidianos, para darle ánimo y mantener viva la esperanza. Solo una pintura refleja un poco la impotencia y mi incomprensión para tanta crueldad»

Cada vez que “La Calala” pasa por un estencil ingenioso, se siente esperanzada y menos sola  “Me parece un trabajo muy valioso y valiente el de todas las artistas que trabajan en espacios públicos, hacen murales, estenciles, acciones durante las marchas. Su arte deja visible el descontento y, más importante aún, la enorme ganas de crear, de impulsar un cambio. Además crean símbolos de identificación, de unidad”

Muchas jóvenes dejaron en pausa su vida académica. Para Raquel Gómez, docente universitaria de Diseño Gráfico, quien desde la nostalgia de volver a las aulas de clases, da seguimiento al trabajo creativo de sus alumnas a través de las redes sociales, la crisis  ha sido un motor de empuje para las jóvenes, más aún si han adquirido herramientas que potencien su creatividad.

«Han tomado el momento para hacer escuchar sus voces, opiniones, reclamos y exigencias sobre la crisis. Ha sido un trabajo creativo puntual, directo y exigente, necesario, urgente ante las emociones y reclamos. Aníma como le han dado rienda suelta al pincel, el lápiz, sin miedo a la censura, aún habiendo represión, las chicas no han tenido miedo de expresarse y empoderar sus ideas»

Y vos ¿Qué estás creando para resistir?

Greta Cisne

Comunicadora Social entusiasta de las Artes Escénicas. Actualmente es mimebro del equipo multidisciplinario Versus Laboratorio Teatral, Gatonegroni.com y La Isla Design.

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