Niñas protagonistas del teatro y de sus vidas

Cuando naces niña, te encontrás con un guión de cómo debes ser, cuál es la manera ideal de comportarte, de hablar y de relacionarte. Muchas de nosotras, de niñas experimentamos limitaciones en nuestro derecho a elegir nuestras vida y nuestros futuro desde muy pequeñas. No es el caso de Nahara y Bethsaida, un par de hermanas apasionadas por el teatro; que gracias al apoyo de su madre y profesora, están en camino a ser primeras actrices del teatro nicaragüense. 

Niñas que nacieron cobijadas por el arte de actuar 

Nahara es una niña que conoce el teatro desde los tres años. Su mamá es actriz y al acompañarla siempre a los ensayos, conoció el arte desde muy pequeña. Ahora es ella quien actúa en un grupo de teatro que lleva por nombre Tawan, que significa Guerrero en miskito. Y ahora también tiene la compañía de su hermana menor, Bethsaida, de cinco años.

“Mi primera presentación fue un domingo 16 de diciembre del 2018, con la obra Caperucita Roja”, comenta Nahara, muy emocionada. Y es que antes de pisar el escenario se preparó durante meses, para iniciar su carrera de actriz y estar en un escenario por primera vez.

Al preguntarle ¿por qué te gusta el teatro? nos contesta: “Me gusta el teatro porque es el único lugar donde se pueden hacer mis sueños realidad, porque si yo quiero ser un animal, por ejemplo, una mariposa, yo puedo ser una mariposa, yo puedo hacer magia con el teatro.”

Esta seguridad y firmeza de Nahara es posible porque ha estado rodeada de mujeres que la han inspirado para lograr todo lo que sueña. La primera mujer que la inspiró justamente fue su madre, porque desde pequeña la vio actuar -también es actriz de Tawan-  pero Nahara todavía no estaba convencida. “A mí me gustaba, pero nunca participé porque a mí me daba mucha pena, era muy pero muy nerviosa” comenta. 

La segunda mujer que inspira la vida artística de Nahara es su directora, Ruth Ruiz Flores, porque le brindó la confianza y la acogió en Tawan, que es un grupo de teatro liderado y formado mayormente por mujeres. 

“Cuando comencé a actuar tenía un poquito de miedo, pero después comencé a hacerlo mejor y la primera presentación fue frente a una gran multitud y lo hice super bien, me gustó la sensación” reflexiona Nahara 

El arte: una herramienta con poder

El teatro en la vida de esta niña se ha convertido en una herramienta para crecer, ser libre y soñar. “El teatro la verdad que me ha quitado el miedo y también me ha ayudado a expresarme mejor, con más sentimiento, a comunicarme más con las personas, porque no era para nada comunicativa. Yo ya no tengo miedo al actuar, al estar en público, no tengo pánico escénico” valora. 

Estar en el escenario es una de las sensaciones más importantes para Nahara, ya que “siento algo muy maravilloso, no sé cómo explicarlo; es una energía muy buena, me siento feliz porque me gusta hacerlo. Es tan linda esa energía que me da a la hora de actuar.”

A través de esta expresión artística, las niñas al igual que Nahara, pueden lograr asignarse el rol y el talento que ellas elijan, tienen la oportunidad de crecer como niñas felices, sanas e independientes, capaces de enfrentarse a desafíos que les ayuden a cumplir sus sueños. Las niñas no merecen menos que esto.

Niñas empoderadas

Tener una madre artista, trabajar en un grupo liderado por una mujer, y estar rodeada de muchas mujeres han sido los pilares del desarrollo de Nahara, pero ella en sí misma, con 11 años, es inspiración para las más pequeñas, incluida su hermana menor. 

Bethsaida tiene 5 años y ya es actriz. Tiene su propio personaje en las obras que monta Tawan y estudia los textos aunque todavía no aprende a leer. Su madre, su directora y su hermana, son las mujeres que inspiran el desarrollo artístico de Bethsaida. Ella demuestra claramente que no hay límites para seguir los sueños y que, desde los 5 años, las niñas pueden ser grandes estrellas.

Audio Bethsaida

Nahara deja este mensaje para todas las niñas del mundo que tienen miedo a seguir sus sueños: “Que los persigan, que prueben, y que luchen para alcanzar sus sueños, que lo intenten y lo intenten porque así lo van a lograr, nada es imposible.”

Audio Nahara

¿Cómo podemos empoderar a las niñas?

Aprovechamos para hablar con Ruth Ruiz Flores, Directora del grupo de teatro Tawan, sobre lo que podemos hacer como comunidad para empoderar a las niñas. Licenciada en Filología y Comunicación, egresada de la Escuela Nacional de Teatro; se dedica completamente al arte y la comunicación. Ella nos comparte las siguientes reflexiones, puntos que para ella son fundamentales en el trabajo con las niñas:

Sobre su propia preparación: Tengo que estar en constante capacitación para saber tratar a una niña porque estoy educando a una futura adulta que va a formar parte de una sociedad, de un gremio, y desde mi perspectiva quiero que vaya con las ideas más claras posible. 

Sobre el reconocimiento al trabajo de las niñas: En Tawan los artistas ganan igual, en cada actividad al momento de recibir el pago por las presentaciones, cada actriz recibe el mismo porcentaje, desde las niñas de 5 años hasta las grandes de 30, no hay distinción por edad porque es el mismo trabajo, dedicación y esfuerzo por parte de todas. 

Sobre la evolución de las niñas: En cada encuentro van creciendo en todos los sentidos: físico, porque trabajamos el cuerpo, mentalmente, sentimentalmente ellas van dominando sus sentimientos y sus emociones. 

Sobre la importancia de la representación: Siento que estoy haciendo algo especial, tanto por el arte como para nuestro género, porque somos mayoritariamente mujeres. Yo me siento tan orgullosa de que una escenografía está construida por una mujer, y que el grupo, una puesta y un concepto escénico está dirigido por una mujer, y que quien está en el escenario es una mujer. Eso le da otro valor a todo lo que nosotras hacemos.

Autora

Margarita Dávila. Comunicadora social, activista feminista, locutora y productora radial. Ecoturista.

Fotografías por cortesía de: Del Pilar Sánchez

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