Mi Narrativa

La Quimera

, Voces

Mi Narrativa por Karen Rodriguez

Hace solo tres años migré al norte

me fui de mi tierra pensando en el día que regresaría 

 

Anoche mi amigo de la Escuela de Arte fue secuestrado

se lo llevaron los de las Hilux cuando caminaba 

por la Rotonda de la Colonia Centroamérica

Sí, los encapuchados, lo escuadrones enviados por la dictadura

fue un secuestro porque no hubo motivos para llevárselo.

Sí, estaba ejerciendo su derecho a manifestarse pacíficamente

Contra una dictadura que asesina al pueblo 

A punto de francotiradores.

 

Anoche fue de las tantas veces que no dormí

Y entiendo que desde la distancia 

En la comodidad de mi espacio

Los disparos y la sangre solo los veo a través de una pantalla. 

 

Mi vida no está en riesgo de muerte

aunque la vitalidad se me escurra de mi cuerpo

En la oscuridad de la madrugada 

y los ruidos en mi cabeza, los Facebook Live

de todas partes del territorio nicaragüense 

denunciando los atropellos de la dictadura  

están en modo repetición

 

Pienso en mi amigo que está en las celdas del Chipote

antes usada por el dictador Somoza en los años setenta

Algo dentro de mí me dice que le cortaron su cabello negro y largo

del que muchas veces él hablaba con orgullo.

Lo imagino desnudo y en cuclillas

entre ratas, moho, el miedo, la incertidumbre

junto con otros seres humanos que también han sido secuestrados 

y están privados de su libertad. 

 

Semanas antes veía un vídeo que circulaba por las redes

de una lideresa del Mercado Oriental, el mercado más grande de Centroamérica

Ella, organizada, elocuente, hermosamente empoderada. 

Las personas que la escuchaban no solo aplaudían cada vez que ella hablaba

también hacían preguntas y muchas de esas preguntas

eran sobre como estar en la misma pagina y trabajar en unidad.

 

Ella fue presa política por muchos meses

No solo la privaron de su libertad sin cargos reales en su contra

mas que defender sus derechos y los derechos de otras comerciantes.

Ella fue torturada física, emocional y psicológicamente.

Su nombre es Irlanda, repite su nombre conmigo:

Irlanda Jerez.

 

Desde que empezó la masacre en Nicaragua

secuestros, torturas, asesinatos, robo, extorsión 

son el pan de cada día. 

 

¿Por qué las armas de guerra en contra de un pueblo desarmado?

¿Por qué las armas de guerra en contra de campesines, ancianes, estudiantes y niñez?

 

Las heridas de la guerra que devoró miles de nicaragüenses 

en la dictadura de Somoza en los años setenta

y la guerra de los años ochenta aún están ahí.

En todes las personas que preferimos olvidar 

lo que salió mal de lo que llamaron la “revolución”

en todes los que pensamos que lo peor ya había pasado.

 

Esas heridas ahora están abiertas

y desde lo que ahora se siente como un exilio 

el dolor, la confusión y la incertidumbre

pesan en el alma.

 

Yo busco maneras de no acceder al odio y a la violencia

Yo rescato del pueblo nicaragüense

su valor y acción de resistencia, de manifestarse pacíficamente, 

de no gestionar armas que contrarresten el peso de las armas de guerra.

Mi pueblo resiste con piedras y huleras cuando la policía 

busca a las personas que se han manifestado pacíficamente.

 

Yo creo en nuestras capacidades de expresar nuestro sentir

de expresar nuestras necesidades

Yo reconozco que es importante criticar en mí misma 

cualidades que veo en esta nueva dictadura

Yo reconozco que es importante revisar esas dinámicas 

que vemos en los represores y sostener un diálogo abierto y honesto

sobre lo que como seres humanxs necesitamos transformar

Yo resisto desde lo que puedo cambiar en mí

 

Yo soy capaz de reconocer que quiero para mi futuro 

y el futuro de mi país

Yo soy capaz de analizar una situación y de compartir 

mis puntos de vista y posibles soluciones 

y también escuchar a les Otres.

Yo soy una parte del todo 

y no colaborare con el plan de la dictadura 

que tiene una narrativa de violencia, tortura, castigo y asesinato.

 

Mi narrativa, mi bandera será el amor, la compasión, 

la escucha, la empatía hacia mi Pueblo. 

Todes tenemos capacidad de sanar y de transformar-nos.

 

Sanar intencionalmente

heridas que no nos atrevíamos a mirar

pues pensábamos así era menos doloroso,

en el silencio.

 

La transformación es inminente

en nuestros Pueblos

Dispuestas a participar de adentro para afuera

iniciar el cambio en como nos relacionamos 

los unes con les Otres.

Una vez que el nosotres, el Pueblo, 

transformemos nuestra mirada

los Tiranos ya no tendrán a quien controlar. 

Autora:

Karen Rodríguez. Nacida en Bilwi, caribe norte de Nicaragua en el año 1980. Feminista, activista, bruja. Baila y canta para defender su primer territorio, su cuerpo. Existe en las palabras conjuradas en un poema y en la poesía rebelde de sus ancestras.

Fotografías cortesía de James Chang.

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