Mi cuerpo y yo

La Quimera

, Voces

Como un ser humano que ha sido socializado como mujer, he de reconocer que en muchas fases de mi vida el diálogo interno que sostengo con mi cuerpo ha sido mi única herramienta confiable y constante para saber sobre mi salud mental, tan importante de cuidar cuando de eso depende encontrar tu lugar en el mundo. 

Fue a través de mi cuerpo, sintiéndolo durante ciertos estados emocionales, el que me informara de lo que mi subconsciente trataba de decirme mucho antes de lo que mi mente consciente podía. Es así como a través de esta relación entre mi cuerpo y mis emociones he llegado a conclusiones profundas sobre mi niña interior y a ser quien soy ahora. 

El progreso de esa relación conmigo misma me ha ayudado y apoyado para reconocer esa mujer imperfecta y verdadera, esa mujer adulta que ahora soy y que, en algunos momentos como cuando escribí  este poema, sentía desconección con lxs demás, pero más que nada, desconección conmigo misma. 

El poema “Mi cuerpo y yo” es un acercamiento de cómo viví ciertas desconexiones con el mundo que me rodea, ese mundo que no me daba señales de cuán importante soy, un mundo que no me devolvía una imagen digna de quien soy yo. También habla de mi necesidad de encontrar otros cuerpos de mujeres escribiendo o produciendo acerca de lo que se siente al estar cansada, harta de tener experiencias discriminatorias en ciertas instituciones por el hecho de ser mujer, por tradiciones excluyentes y machistas o sobre el status quo que no quiere que yo y otras mujeres cambien el día de nadie con nuestras experiencias y opiniones.

Esta soy yo, muchas en una, siempre descubriendo más de mí, enamorándome, escribiendo de esas partes desconectadas de mi ser, nombrándolas para que vuelvan a mí.  

Mi cuerpo y yo

Yo soy imperfecta

mujer melancólica

pero verdadera

        cargo mi cuerpo

¿o mi cuerpo me carga a mí?

Hace todo su esfuerzo

por no alterar el curso 

                        de un día común

mi cuerpo

porque yo no tengo ganas 

                        de explicar-me

        todo parece surreal

la cortesía de devolver sonrisas

que se alargan hasta voltear 

                                                  mi rostro

un bolso que cuelga de mi hombro

contenedor de mis letras 

y de las de otras mujeres

acercándome en esa línea de tiempo

       inventa mi cuerpo

una manera de conversar 

con los otros cuerpos

inocuos movimientos

apologías de las lunas que vivo

los labios son rojos 

parte de esta sobreactuación 

de la realidad

Yo soy imperfecta

mujer melancólica

pero verdadera


Karen Rodríguez. Nacida en Bilwi, caribe norte de Nicaragua en el año 1980. Feminista, activista, bruja. Baila y canta para defender su primer territorio, su cuerpo. Existe en las palabras conjuradas en un poema y en la poesía rebelde de sus ancestras.

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