Mensajes negativos disfrazados de amor propio

La Quimera

, Voces

Vengo aquí, a comentarles algo. A reclamarles algo.

He sido gorda toda la vida. Cuando entré a pre escolar era la más grande, pero era la menor de la clase. Los taxistas me empezaron a decir “madre” como a los 23 y sólo he tenido el peso “ideal” las veces que me he enfermado de gravedad. Y cuando me refiero a mi misma como gorda, causo incomodidad; porque se entiende como un calificativo negativo.

Cuando estaba en sexto grado, una profesora me dijo que si no “cuidaba mi boca” nadie iba a querer “comprar lo que vendía”; entiéndase que no iba a conseguir pareja. No fue la primera vez en mi vida en la que alguien me hacía un comentario negativo sobre mi gordura; pero fue la primer vez que el comentario vino de una persona que yo respetaba.

Aprendí a maquillarme y andar en tacones. A ser más femenina. A no usar shorts o camisetas de tirantes. A cuidar de mi cabello en extremo; porque era mi “parte más bonita”, en fin.  

Ser gorda ha marcado mi vida de múltiples formas y aceptar mis lonjas ha sido un proceso con el que todavía convivo. En el feminismo he encontrado nuevas herramientas para amarme y descartar esas ideas que, ahora entiendo, me limitaban. Y no digo que soy un ejemplo de autoaceptación, todavía hay DEMASIADAS cosas que tengo que trabajar en relación con mi cuerpo.

… pero estoy preocupada y aquí viene mi reclamo:

Veo que más y más gente está involucrándose con el movimiento body positive.
Veo campañas e iniciativas basadas en amar nuestros cuerpos y aceptarnos. Y hemos normalizado hablar de autocuido y hacer el esfuerzo consciente de cuidarnos.

Pero también veo otros mensajes, dentro de estos mismos discursos. Mensajes negativos sobre los que quiero llamar la atención.

Se nos dice que las gordas debemos se femeninas, hiper femeninas incluso. Maquillaje y lencería obligatoria. Y se nos dice que en el ejercicio de hipersexualizarnos, encontraremos nuestro amor propio. PASO.

Se nos dice que “vestirnos bien” nos ayudará a querernos. Porque lo que la gente piensa de nosotras es importante. Resulta que “vestirnos bien” se traduce en ocultar nuestra gordura. Fajas “reductoras”, mangas largas y flojas, vestidos de baño de faldita, vestidos sin cintura… reducir, disimular, vernos “más sobadas”. PASO.

Se nos dice que los cuerpos gordos deben ser curvilíneos: tener figura de reloj. Y qué pasa con las que no tenemos ni tetas ni nalgas…. sólo panza. ¿No podemos ser incluidas en las representaciones body positive?  

Me preocupa mucho y creo que es PERVERSO. El mismo sistema patriarcal, capitalista y lleno de gordofobia, sigue mutando y encontró como seguir alterando nuestras percepciones sobre cómo debemos vernos las mujeres.

Y estamos TAN carentes de representaciones gordas, que aceptamos cualquier cosa, cualquier iniciativa, cualquier imagen que represente un cambio a la norma. Pero tenemos que ser críticas también.

NO acepto que me digas que las estrías son bonitas a través de la foto de un vientre plano.  

NO acepto que me digas que “las chicas curvy” son más apasionadas.

NO acepto que me digas que las fajas son para mejorar la postura y un plus es que te hacen ver más delgada.

NO acepto más imposiciones, ni fetiches, ni mensajes negativos disfrazados de amor propio. PASO.

Autora:

Gema Manzanares Reyes. Comunicadora (ciber)feminista, ilustradora autodidacta, bloguera, wikipedista y docente universitaria. Co fundadora EnRedadas, por el Arte y la Tecnología.
gemadenisse.net

Ilustración: Titasupp – EnRedadas

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