Menos presión social y más amor propio

La Quimera

, Voces

Escribir desde el YO es una de las principales tareas en mi proceso de sanación, un ejercicio para reconocerme y aunque a veces resulta difícil, en el proceso/práctica  está la transformación.

En este reencuentro conmigo misma, he logrado identificar silencios de abusos, actos de violencia y humillación que me provocaron dudar de quien SOY YO. ¿Fuerte verdad?, todavía es más cruel, pues esos abusos provenían de un círculo cercano a mi vida.

Desde los 17 años, he sido formada en procesos de defensa de derechos humanos y así llego el feminismo a mi vida, pero fue hasta el 2017 que dije ¡BASTA!. Si decía identificarme como defensora de derechos, tenía que ser coherente con mi discurso.

Esto significó cortar con muchos vínculos, por ejemplo no seguir aplaudiendo y acostándome con un macho de mierda o romper con amistades que llegue a identificar como abusadores/as, dije ¡BASTA!

Basta a esas “bromitas” de compañeros/as que me decían: “ella es la puta pensante”, “anda de loca”, “es que su risa rompe protocolo” y si sigo nombrando cada una de esas “bromas” no acabo. Lo insólito, es que la mayoría provenían de personas que trabajan el tema de derechos humanos, personas cegadas de prejuicios, tabúes y creencias violatorias de los mismos derechos; por eso, en mi proceso quiero ser coherente porque me canse de justificar estos tipos de abusos.

Decidí que por mi integridad, cuido y amor propio, debía ser consciente de mis acciones, a cuidar de mi espacio, a enfocarme en mi propósito de vida y a poner límites de quien puede darme “bromas “y a quien no se las permito, con quien puedo apoyarme y sobre todo, a respetar mi trabajo que está dirigido hacia el acompañamiento de las personas, que en este sistema perverso es fácil de olvidar para quienes estamos trabajando.

Ahora estoy enfocada en modificar mis hábitos, dedicarme más tiempo, amarme sin culpa para conectarme con el poder del universo y mujer salvaje que me brinda todo el saber de QUIEN SOY. Con esta nueva consciencia, me he encontrado.

He fluido con el llanto, la debilidad, la intensidad, el enojo, todo es parte del proceso, he aprendido a dar el 100% pero no recibía lo mismo, ahora tengo presente que en la vida todo tiene que estar equilibrado.

Ahí voy, reconociendo esos espejos que me presenta la vida para seguir encontrándome, agradeciendo con compasión, compartiendo desde el alma, en el aquí y en el ahora.

SOY YO, ME AMO. ¡BASTA DE ENCAJAR!

Fridareginae

Comunicadora social – feminista.

Deja un comentario