La importancia del Parto Libre

Las mujeres han dado a luz a la humanidad, y desde el inicio lo han estado haciendo de manera natural, en todo tipo de lugares, de maneras diferentes y en posturas variadas. Así como somos diversas nosotras las mujeres, han sido diversas las maneras de parir a lo largo de la historia.

Pero desde hace menos de 100 años, se ha tratado de institucionalizar este acto de amor, queriéndolo encasillar con normas y protocolos a seguir que no dejan espacio a la mujer para tomar sus propias decisiones al momento de dar a luz. Lo han cubierto con capas y capas de miedo e inseguridades que ahora hasta parece extraño que les niñes nazcan por parto natural a nuestro alrededor, sobre todo si hay hospitales cerca de donde vivimos. De todes les niñes que ustedes conocen, ¿cuántos han nacido por parto natural?

Para este artículo de ciberchicas platiqué con una Partera y una Doula, sobre la importancia del parto libre y la estigmatización sistemática de esta práctica milenaria.

Lo primero que me explicó Laura Roldán Salazar es la diferencia entre estas dos figuras defensoras del parto natural. La palabra Doula viene del griego y significa sierva o esclava. Se entiende como una mujer que está en función de apoyo para otra mujer, cuenta con herramientas emocionales, espirituales y energéticas para ayudar a las mujeres a transitar los procesos intensos de su vida sexual como lo son la menstruación, la concepción consciente, el parto, postparto, la lactancia y la menopausia.

La partera es una persona que cuenta con herramientas más técnicas y médicas. Según la Organización Mundial de la Salud, “una partera tradicional (PT) es la persona que asiste a la madre durante el parto y que ha adquirido sus conocimientos iniciales de partería por sí misma o por aprendizaje con otras parteras tradicionales.

Doña Blanca*, partera de una comunidad rural de nuestro país, nos cuenta que mucho de su conocimiento fue adquirido empíricamente y otra gran parte ha sido heredado de sus ancestras. Su abuela era partera y ella desde niña escuchaba sus recetas de té para ayudar a parir a las mujeres, aprendió cuáles plantas eran buenas para qué y veía la manera cómo su abuela masajeaba a las parturientas tanto en la panza, como en la espalda y cabeza.

Laura tiene 37 años de edad y 9 de experiencia como Doula, en trabajo de acompañamiento en labores de parto. Ha tenido a sus dos hijas a través de partos libres y caseros y nos cuenta que han sido experiencias bellísimas de puro placer, celebraciones familiares intensas llenas de procesos emocionales profundos.

Laura Roldán Salazar : Parto libre

Parto Libre es aquel en que la mujer tiene total control y libertad sobre todas las decisiones que tienen que ver con cómo va a parir a su bebe, desde quién va a estar ahí, dónde va a ser el parto, qué va a beber, si va a comer, qué va a comer, en qué postura quiere estar, si va a estar desnuda o con ropa, que se hará con el cordón umbilical, inclusive si quiere cambiar de opinión sobre algo, tiene total libertad de hacerlo, si a último minuto quiere ir al hospital o a casa de su mamá, todo es decisión suya. Es la total autoridad y soberanía de la mujer sobre su propio cuerpo. 

Tener un parto libre permite a las mujeres darse cuenta de su capacidad de dar vida, de abrirse completamente como una flor y cerrarse otra vez. Esto empodera a las mujeres y sabemos que al sistema le asustan las mujeres empoderadas. Es por esto que nos han querido quitar esta experiencia y la fe en nosotras mismas vendiéndonos la idea de que los partos naturales son dolorosos. Nos han metido miedos de todo tipo, por ejemplo el miedo a que en nuestros partos domésticos suceda alguna emergencia y por no estar en un hospital suframos una muerte, cuando la realidad es otra. Doña Blanca ha atendido 399 partos, todos exitosos y no ha tenido ni una muerte en sus 36 años de experiencia como partera.

Laura Roldán Salazar : Experiencia Parto Libre

Más bien es común que en los partos hospitalizados se realicen intervenciones innecesarias, como cortar las vulvas (episiotomía), sacar a los bebés antes de tiempo por estar “pasados” de su fecha de parto, recetar cesáreas que eran evitables y otros procedimientos que están plagados de violencia obstétrica. Doña Blanca cuenta que desde que abrieron una casa materna cerca de su comunidad, “hay muchas mujeres cesareadas. Ya no es solamente la mujer que tiene problema, sino que simplemente a cualquiera le dicen que va a cesárea y punto, y tal vez la mujer podría parirlo normal. Las que me buscan a mí, yo las acompaño para que no las cesareen, las sobo, les hago masaje y paren normal, y ya nos evitamos la cesárea”.

Laura nos explica que el parto libre no solamente empodera a la madre, sino también a les niñes. Pues la primera experiencia que tenemos en la vida nos marca para siempre, el parto determina muchísimo sobre la personalidad, seguridad, miedos y salud de les niñes. Cuando un bebe nace en un hospital, sale del vientre caliente, cómodo y oscurito de la madre, a un espacio frío, altamente iluminado, donde le separan de su madre y ya no escucha sus latidos. Este shock genera un trauma en el bebe. En cambio, cuando viene al mundo mediante un parto libre, sale directo al pecho de su madre en un ambiente íntimo, donde la escucha, siente y huele, lo que genera en el bebe seguridad y confianza. A largo plazo se pueden notar los beneficios en su aprendizaje, en la manera como se relacionan con los demás seres y en su sistema inmunológico. 

Nos cuenta que por lo general les niñes nacidos de partos libres son muy seguros de sí mismes, niñes muy sanos, muy libres, muy atentos y despiertos, lo que les da mayores posibilidades de crecer a ser humanos más seguros y amorosos. Y en este punto doña Blanca también coincide pues le parece que los niñes nacidos por parto natural son más sólidos, más sanos y más fuertes, mientras que muchos de los que ella ve nacer por cesárea van directo a neonato porque vienen “débiles”.

Al final de estas pláticas amenas que sostuve con Laura y Blanca, coincidimos que debería haber un regreso a la práctica tradicional del parto libre y natural, que es importante entender que podemos vivirlo desde el placer y no necesariamente desde el sufrimiento y que debemos revalorizar la labor de las parteras y las doulas para que juntas logremos ir recuperando la autonomía por la que luchamos y a través de la cual nos empoderamos.

*La partera entrevistada ha decidido conservar el anonimato

 

Eu Carrión: Mujer / Feminista / Arquitecta / Fotógrafa / Ilustradora

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