La historia omitida

Por Alejandra Fonseca De Franco

Hagamos un ejercicio. Sin seguir leyendo hacia abajo ni chequear google, cerrá los ojos y nombrá al menos a 5 mujeres nicaragüenses que aparecen en los libros de historia de Nicaragua.

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¿Lo lograste?

Si pudiste nombrar a 5 mujeres, o solamente a 3 o 1, ¿qué tan segura estás de que ellas aparecen realmente en los libros de historia?

¿Y si el ejercicio fuese nombrar a 5 hombres?

Los textos escolares son una de las principales herramientas de transmisión de conocimientos utilizados en las escuelas de todo el mundo. Sin embargo, las personas encargadas de decidir los contenidos de estos libros en Nicaragua, han estado omitiendo datos e historias importantes; las de las mujeres.

Para el pedagogo español Jurjo Torres (1989): “los libros de texto se convierten, así, en un instrumento decisivo que pretende legitimar una determinada visión de la sociedad, de su historia y de su cultura” pero si las mujeres no están presentes en estos libros, es válido preguntarse ¿cuál visión es la que se está legitimando?

Según la catedrática Amparo Moreno Sardá (1986): “si el discurso histórico, la forma académica habitual de explicar el pasado, olvidan la realidad de al menos la mitad de la población, ¿de quién nos hablan?” (p.5). Y sí, las mujeres somos el 50% de la población de Nicaragua, entonces ¿por qué no aparecemos en los libros?

Este artículo se basa en un estudio que realicé a dos textos escolares utilizados para enseñar historia en nuestro país, uno de ellos es Historia de Nicaragua de Frances Kinloch Tijerino editado por el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA), y el segundo texto es el de Ciencias Sociales para 7mo y 8vo grado, editado y publicado por el Ministerio de Educación (MED).

Si las mujeres no están presentes en estos libros, es válido preguntarse ¿cuál visión es la que se está legitimando?

En ambos textos se realizó un conteo comparativo de personajes históricos, hombres y mujeres, el objetivo era descubrir el número de personas incluídas en los libros, si pertenecían a alguna minoría étnica, y conocer a las mujeres que sí se han incluido en dichos textos.

¿Y cuál fue el resultado?

  • ¿Estamos en los libros? Las mujeres no somos ni el 5% de las personas incluidas en los textos escolares. En el caso del libro del IHNCA sólo somos 18 mujeres en comparación a 366 hombres, y en el libro del MED esa cantidad se reduce a 7 mujeres en comparación a 166 hombres.

Un poco decepcionante, ¿no?

2) Hablemos sobre la presencia de minorías étnicas. En el caso de los hombres, se encuentran 10 en el libro del IHNCA y 5 en el del MED, la mayoría de ellos son miskitos. Y las mujeres: CERO.

Es lamentable que en un país multicultural, las niñas y adolescentes pertenecientes a minorías étnicas no se vean reflejadas en su historia. ¿Cómo logramos que se creen una identidad como mujeres nicaragüenses si no las tomamos en cuenta en la historia de nuestro país?

3) Entonces, ¿quiénes sí están incluidas en los textos escolares sobre historia de Nicaragua?

En esta pequeña lista aparecen los nombres de las mujeres que sí han sido incluidas en ambos textos escolares. ¿Recordás a las 5 mujeres que nombraste al inicio de este artículo? Ahora podés verificar si están en la lista o no.

Estos resultados nos pueden hacer concluir que suceden dos cosas:

Primero: que los textos escolares de historia son transmisores de un currículo oculto. Esta teoría proviene de la pedagogía, y sostiene que la omisión o supresión de hechos históricos o de personajes conlleva a la transmisión de una visión de la historia a medias, y estas supresiones podrían ser consideradas como una forma de discriminación.

Segundo: Androcentrismo. El Diccionario de la Lengua Española define el androcentrismo como: “visión del mundo y de las relaciones sociales centrada en el punto de vista masculino.”  Es decir, las mujeres estamos aprendiendo sobre historia desde una visión masculina. Al final, los textos escolares solo son un instrumento más de formación en una visión androcéntrica del mundo y de la que luego nos cuesta deshacernos.

Las niñas y adolescentes de Nicaragua están creciendo sin referentes femeninos a quienes admirar y de las cuales puedan aprender y tomar ejemplo. Necesitamos transformar los contenidos de los libros y hacerlos inclusivos, y de paso también al sistema educativo, porque si bien este estudio se realizó solamente a textos escolares sobre historia de Nicaragua, es bastante seguro que este patrón se  repita en los demás materiales utilizados en las escuelas.

Fuentes:

MORENO, A. 1986. El arquetipo viril protagonista de la historia. Barcelona, España: Ediciones LaSal.

TORRES, J. 1989. Libros de texto y control del currículum. Recuperado de: http://jurjotorres.com/?p=2097

Sobre currículo oculto: TORRES, J. 1994. El curriculum oculto. (4ª Ed). Madrid, España: Ediciones Morata.

Alejandra Fonseca de Franco 

Comunicadora Social y una Maestría en Comunicación con Fines Sociales.

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Foto principal: María Martha Escobar / La Quimera

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