Hablemos sobre nudes

¿Qué son las nudes? ¿son simples fotos íntimas o es pornografía? Las nudes son un tema controversial porque tienen una connotación negativa para un gran número de personas. Las críticas a las mujeres que se toman nudes y las publican en línea siempre vienen desde un ángulo negativo, según muchos éstas son mujeres que “quieren llamar la atención”, “que tienen inseguridades y poca autoestima”, “que no se quieren”. Y luego están las mujeres que confiando en otras personas, deciden tomarse este tipo de fotos y compartirlas en un mensaje privado, y si esas fotos terminan en internet o en un grupo de whatsapp porque fueron compartidas sin su consentimiento, entonces las culpables son ellas porque “¿para qué se las tomaron si ya saben que estas cosas pasan?”, “ellas se lo buscaron”.  Siempre llevamos las de perder. 

Pero la realidad es que las nudes pueden ser simplemente para nosotras mismas, porque realmente nos gusta nuestro cuerpo, nos gusta observarlo, sentirlo, jugar con él. ¿Por qué debemos ser castigadas socialmente por admirar nuestro propio cuerpo y enseñarlo? Parte del derecho a decidir sobre nuestro cuerpo es elegir si queremos mostrarlo o no, compartirlo o no, porque al final del día las que convivimos con nuestros cuerpos somos nosotras mismas, no las demás personas. 

En este artículo de La Quimera Feminista platicamos sobre nudes con Inéz (su nombre ha sido cambiado para proteger su identidad) y Valkiria Barreda, sus procesos y razones por las cuales ellas han decidido tomarse este tipo de fotos y sus reflexiones en torno al tema. 

“Si me tomo selfies, ¿por qué no tomarle fotos a mis chichas también? Y a mis nalgas, y a mi vagina…”

A Inéz le gusta documentar todo lo que pasa en su vida, con documentar se refiere a tomarle fotos a todo: desde el plato de frijoles que se va a comer, o la forma en que anda vestida, sus salidas… Básicamente su día a día. “Si me tomo selfies, ¿por qué no tomarle fotos a mis chichas también? Y a mis nalgas, y a mi vagina”, pregunta. “Inicié tomándole fotos primero a mi vagina para saber cómo era, verte frente al espejo está bien pero luego cuando vos podés tomarle una foto ya vas viendo mejor. Luego también le tomé fotos a mi nalgas con diferentes tipos de calzones, porque vos sabés que hay calzones, sobretodo los que son de hilito, que hacen que se resalte más, entonces allí ya se ve mejor. Y luego ya me quedé con mis chichas que son mis favoritas” comenta Inéz. 

A Inéz el coronavirus la dejó atrapada en otro país sin poder regresar a Nicaragua, estuvo un mes completamente sola en un apartamento siguiendo la cuarentena, por lo que aprovechó ese momento consigo misma para experimentar más con sus nudes, “empecé a tener muchas videollamadas sexuales, entonces estábamos teniendo videollamadas y dije: ve qué interesante, quiero ver cómo me ven, y ya me fui tomando más fotos” cuenta. 

Ahora tiene 27 años y recién comenzó a tomarse nudes hace un par de años, aunque de adolescente lo había intentando pero las cámaras de los celulares en ese momento no tenían la misma capacidad y calidad que tienen ahora según ella, y era más difícil poder conversar sus fotos de manera segura, pues sus nudes no son para publicar o compartir en línea, son solo para ella misma (o enviarlas a su pareja si así lo desea). “La tecnología te permite crear cosas que solo vos podés ver con verificaciones, passwords y todas esas cosas. Para mí lo más importante es la seguridad de que solo sean para mí y que nadie más lo pueda ver. Entonces, ahora es que me dan más ganas de poder crear estos álbumes totalmente privados para mí”, menciona.

Si Inéz se arrepiente de algo es de no tener un álbum de sus nudes a lo largo del tiempo, si bien le gusta cómo se ve su cuerpo ahora, también le hubiese gustado poder ver en fotos cómo era su cuerpo unos años antes y tener ese recuerdo para sí misma. “Sería bonito tener una colección de todas mis nudes, esto lo descubrí viendo a otra gente que tienen nudes desde hace años, y qué tuani poderse ver en esa época comparado con ahora”, comenta, “no digo que ahora no me vea bien, ahora estoy maravillosa y estoy más suculenta sobretodo, pero me hubiera gustado tener más fotos de joven. ¿Te imaginás tener un álbum de tus nudes por año? Chocha, culo y teta, así lo llamaría mi álbum, y pondría nudes ahí cada año” dice Inéz entre risas. 

¿Tomarse nudes ha cambiado la percepción que tiene Inéz de su cuerpo? Según ella, la razón por la que se toma estas fotos es porque su relación con su cuerpo ha evolucionado positivamente, no son las nudes la que la han ayudado, sino al revés, “creo que porque mi percepción ha cambiado es que estoy tomándome estas fotos”, comenta, y sigue tomándose fotos porque estas le ayudan a descubrir más cosas sobre su cuerpo. 

Inéz también sigue a otras mujeres en Instagram que comparten sus nudes públicamente, “porque son artistas y generalmente son también mujeres que comparten bastantes pensamientos de empoderamiento, de sentirse bien con tu cuerpo, de explorarte, de disfrutarte, y esas son cosas que a medida que vos las vas leyendo más y más, y vas viendo que hay más gente haciéndolo, ya te dan más ganas a vos también de liberarte” dice. 

Aunque ella no lo ha podido hacer, Inéz insiste en la idea de que otras mujeres puedan crear un álbum con sus nudes a lo largo de los años, sin embargo reconoce que no todas están listas para hacerlo, por lo que aconseja que el primer paso sea comprar un espejo de cuerpo completo y que al salir del baño comiencen a observar su cuerpo, “que no solo se vean como con pudor, sino como que empiecen a levantarse la chicha, o poner la silla frente al espejo, abrirse la vagina para verla, ¡lo que quieran!” recomienda Inéz, “que empiecen por ahí, o que se suban de espaldas y se volteen a ver y vean su culo y que después vayan viendo qué ángulos son bonitos, y si les gusta que tomen la foto”, finaliza.

“Desde que me tomo nudes estoy cada vez más enamorada de mi cuerpo”

La Manicurista Insurrecta es un blog y perfil de Instagram creado por Valkiria Barreda, “es un espacio feminista que decidí crear gracias a la necesidad que sentía de compartir mis experiencias, se ha ido desarrollando y tomando mucho valor para mí y para otras personas, pero el origen del blog podría decir que nació desde mis nudes” comenta. 

Valkiria se describe a sí misma como una persona creativa, extrovertida y que le gusta la comunicación, y esto se refleja en sus fotos: con ángulos diferentes, poses distintas, probando diferentes tipos de lencería, siempre buscando maneras creativas de expresarse a través de su cuerpo. 

“Antes de tener mi blog de la manicurista creé una cuenta privada en Instagram solo para mí, se llamaba Pájaros de Barro, donde empecé a subir fotos que me tomaba para mí misma, me gustaba hacerme autorretratos ´amateur o caseros con mi celular´ que me hacían sentir sexy, vanidosa, y segura. Normalmente después de un día largo entre el trabajo y la maternidad,  me encerraba en mi cuarto a poner música por las noches y a tomar una copa de vino, me relajaba y empezaba a jugar con la ropa que tenía, luego, con unas cuantas piezas de lencería”, relata Valkiria. Un día decidió agregar a su mejor amiga y luego fue agregando a más personas de confianza con quienes compartía sus fotos, “lo que más me detenía es el hecho de que soy madre, entonces mi primer pensamiento era: ¿Qué pensaría mi hijo en unos años al ver estas fotos?” comenta.

Pero haciendo a un lado los posibles qué dirán, y recordando que aunque es madre ella también es una mujer con el derecho a vivir su vida a su manera, Valkiria decidió hacer público su perfil de Instagram y compartir con el mundo sus fotos porque quería que su blog reflejara la realidad: esa es ella, así se siente por dentro. Se siente linda, se quiere a sí misma, se cuida. Después de años de recibir mensajes negativos de otras personas (familiares, parejas, la sociedad…), ¡por fín le gusta su cuerpo! Y sus fotos han calado en otras mujeres que se han convertido en sus seguidoras, y le envían mensajes y testimonios a Valkiria de cómo se sienten con sus cuerpos y los miedos que tienen al respecto.

“Creo que mis fotos, sin tener un objetivo más que personal, se convirtieron en inspiración para otras mujeres que pensaron que algo estaba mal en ellas por tener estrías, y al verme a mí mostrarlas de una forma artística y sensual se sintieron acuerpadas porque les demostré que vos podés seguir siendo sexy aún con estrías, acné, pelos y celulitis, lo que importa es cómo te sentís por dentro”, reflexiona Valkiria.

¿Podrían ser las nudes una fuente de empoderamiento femenino? Para Valkiria, aunque tomarse nudes no lo considera como esencial en su proceso de empoderamiento, sí le ha ayudado a sanar la relación con su cuerpo, “desde que me tomo mis nudes estoy cada vez más enamorada de mi cuerpo, gracias a mis nudes logré perdonarme a mí misma por no ponerme traje de baño cuando tenía 18 años porque me sentía gorda, porque desde chiquita me dijeron que era gorda, o porque tuve a mi hijo y me cambió el cuerpo, por permitir que mi pareja me hiciera creer que ya no le iba a gustar a nadie más, ¡a los 18 años! ¿pueden imaginarse?”, relata Valkiria.

Ahora, con 30 años y sintiéndose “más sexy que nunca”, disfruta experimentar con su sensualidad y con su cuerpo, “empecé a ocupar más lencería en mis fotos cuando sentí que quería seguir jugando con mi creatividad en las fotos, entonces descubrí que ordenar lencería desde china, por ejemplo, no es tan caro ni complicado” cuenta Valkiria.  

Desde su Instagram, ella anima a sus seguidoras a comprar lencería pues considera que las puede ayudar a percibir sus cuerpos de una manera diferente y a descubrir más cosas que no conocían de sí mismas, “yo estoy segura que con más de alguna pose y una lencería linda te sale una buena foto que te guste verla de vez en cuando, ni siquiera es necesario compartirla, es un regalo para nosotras mismas” comenta.

“Con las fotos le he demostrado a la gente que vos podés ser lo que vos querrás”, enfatiza Valkiria, “yo soy  independiente, soy empresaria, soy jefa, soy compañera de trabajo, soy madre, soy novia, soy buena amiga, soy pilar de mi hogar, soy proveedora, soy responsable, soy  profesional y también soy La Manicurista Insurrecta, la que se toma fotos desnuda, soy todas las cosas que he querido ser, y la gente me respeta por todas esas cosas” concluye. 

Seguridad ante todo

Es importante recalcar que siempre es bueno dedicar un tiempo a crear medidas de seguridad para que tus fotos estén siempre seguras, subirlas a la “nube” a veces no es suficiente, y mantenerlas en la galería de tu celular no es tan buena idea. 

Ya sea que te tomés nudes para disfrutarlas con vos misma como lo hace Inéz, o para compartirlas igual que Valkiria, desde La Quimera Feminista te dejamos algunas recomendaciones para hacer que tus fotos sean un poco más seguras, revisá los consejos de esta Tecno-guía para un sexting seguro

Y recordá que si alguien comparte tus nudes sin tu consentimiento, ¡esto es un delito! Echale un ojo a este video para saber qué podés hacer en caso que estés pasando por una situación así. 

Alejandra Fonseca de Franco. Comunicadora Social y una Maestría en Comunicación con Fines Sociales. Feminista.

Fotografía principal: Johanna Baca

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