Garabatear para sanar

Un día, Karol García -una comunicadora social- decidió abrir una cuenta en una popular red social para colgar fotografías de algunos de sus dibujos entre plumones y hojas secas, con la descripción “garabateo en tiempos de crisis”; ese perfil era Céu do Tulipa. La Quimera Feminista te cuenta su historia. 

Este proyecto nace a finales de 2017, cuando Karol descubrió a una ilustradora colombiana conocida como Cucharita de Palo, cuyas tintas y acuarelas le motivaron a explorar colores; después de unos meses, en 2018, coincidió con la cuenta de Instagram de El Gato Negro Lunar, quien “me ayudó a ponerle nombre a lo que hago ya que no sabía que era ilustración monocromática” -que se refiere a una composición de un solo color o diversas tonalidades del mismo-.

Es así como nace Céu do Tulipa (o Cielo de Tulipa), el nombre de dos artistas brasileñas que se convirtieron en su refugio cuando sufrió una agresión en 2013 y abonaron a la superación del hecho; expresa que, en español, puede interpretarse como “el simple hecho de cómo yo veo las cosas desde mi propio universo”.

Iniciando y explorando

A su vez, comenta la identidad creativa de su iniciativa se inspiró en las Master Class (o Clases Magistrales) de Guillermo del Toro en el Festival de Guadalajara (2018); donde las libretas de sus dibujos y el proceso creativo de sus personajes atraparon a esta joven comunicadora al asociar que “la belleza no viene de lo convencional, sino de lo extraño”.

Karol se inclinó por el dibujo desde los diez años de edad cuando se maravillaba con las pinturas de una tía materna y mucho tiempo después, -luego de guardar ese interés durante años- decidió comprar sus primeros materiales para aprender empíricamente; “al principio solo eran palitos y bolitas”, expresa riendo. 

Su estilo se caracteriza por “una mezcla entre botánica y mujer” ya que las plantas han formado parte de su vida desde siempre como tradición familiar -debido a las mujeres de su hogar que han trabajado la tierra en el campo- y las mujeres se definen en términos de empoderamiento y “la idea de ser protagonistas de nuestras propias historias”. 

El dibujo sanador

Si bien, sus comienzos se gestionaron antes del 2018, sí coincide con la crisis sociopolítica que se acentuaba en ese año ya que su proceso de descubrimiento -es decir, técnica y desarrollo de personajes- se fortaleció en los meses “más duros”, donde influían factores como la inseguridad social, desempleo, pérdida de clientes en el negocio de su madre y que, alteraron su estabilidad económica y emocional.

Sus anteriores válvulas de escape: los libros, el cine y la fotografía no bastaron para canalizar sus sentimientos ante la creciente violencia que acontecía en Nicaragua; y es ahí que la ilustración se convirtió en su terapia, no solo ante el contexto nacional, sino también su dinámica familiar y contención de crisis personales. 

Para Karol, esta disciplina artística le aportó en su salud mental ya que vivía dos particularidades simultáneas: la violencia gubernamental (tras el estallido social en abril 2018) y la violencia intrafamiliar (de la pareja de su madre) que juntas desencadenaron en patrones psicoemocionales como llanto incontenible por las noches, pensamientos suicidas, falta de apetito y bajar de peso que solo sus ilustraciones lograron canalizar. 

“La ilustración comenzó como un juego, una curiosidad de la niñez y se volvió un canal de sanación en mi vida adulta.” 

– Karol García o Céu Do Tulipa

Entre mujeres, entre artistas

Si bien, Karol García no se define como artista ya que considera que aún está incursionando en la ilustración, comenta que “es sumamente importante destacar perfiles artísticos de mujeres porque -en cualquier industria- es difícil empezar, romper la barrera del miedo” pero sus determinantes palabras capturan el aprendizaje constante y la perseverancia que se requiere para continuar en este ámbito. 

A su vez, considera que se deben crear “plataformas amigables” para que las artistas se sientan seguras en presentar sus proyectos y aporte a sus crecimientos personales y profesionales que generen nuevas alianzas y propuestas laborales en las jóvenes emergentes en campos artísticos. 

Según Karol, se deben reconocer los trabajos artísticos de las mujeres “para que la brecha desigual que hay en las industrias no se limite a acceder a espacios liderados por hombres (…) sino, ayudar a que las artistas se autonombren, que nadie las olvide después de una nota, un reportaje o un compartir en las redes porque necesitamos que siempre sean visibles”.

Thais Xiu. ¾ de periodista. Aficionada por la poesía.

Fotos: Cortesía Karol García

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