¿Alguna vez has dudado de lo que te ha dado el feminismo?

La Quimera

, Voces

El feminismo te da claridad, fuerzas, lealtad, te enseña a ser sorora y compañera.

Pero me pregunto: ¿el feminismo nos puede hundir, en la actuación y ejecución de nuestros pensamientos?

¿Alguna vez has dudado de lo que te ha dado el feminismo?

Hoy me siento vulnerable, frágil, sensible, atemorizada, por miles de cuestionamientos de quien he logrado ser, que por temores pierda ese equilibrio, ya que no solo me ven como soy, si no que ven a alguien que representa a muchas voces.

Hoy he llorado en silencio, me siento devastada por cuestionar mis decisiones y no considerar que este en el camino correcto. Pero, ¿acaso es culpa del feminismo?, ¿acaso el poder que he tomado yo lo aplico mal?, ¿acaso debería estar dudando de quien soy?

Realmente no puede ser posible… que me vea estereotipada, etiquetada, señalada, por esos seres que piensan que debo ser correcta por quién soy y por lo que represento.

Cometemos errores y cuando nos sentimos asfixiadas, buscamos salidas de escape, que quizás no son las mas correctas. Nos juntamos con personas que son incluso peores que nuestras sombras, cargando enormes piedras canteras.

Por un momento pensé que tenían razón y que en realidad me estaba perdiendo.

Pero acaso me pregunté, ¿por qué estaba donde estaba?, ¿por qué buscaba lo que nunca necesité?, ¿por qué cuestionaba mi propia decisión? Mientras pensaba en las respuestas a mis preguntas, yo lloraba. Me sentía triste y sobre todo inconsolable. Solo pensaba en que mi abuela me notara o que me viera con los ojos llorosos e hinchados y decía por qué me pasaba a mí.

Miré hacia arriba y en la pared de mi cuarto, hace mucho tiempo había pintado una mariposa con muchos colores, y en cierta parte de ellas, coloqué palabras como “fuerte”, “feliz” e “inteligente”. Luego de leerlas cada vez que levantaba la mirada, me decía ¿por qué lloras?, ¿qué te tiene así? Si sos una mujer negra, feliz, fuerte e inteligente.

Pensé en que los errores de la vida son como pequeños hincones hechos por agujas, pero sobre todo y lo más importante es que todo depende de la profundidad de ello y que hagas tú para sanar, pero no sanar al que te hirió sino sanarte a ti misma.

Nuestros actos son un claro reflejo de nosotras y nuestra identidad e ideología, de nuestra historia, nuestro transcurso y vivencia de muchos altos y bajos. Sin embargo, puedes elegir en quedarte a corregir errores que no son tuyos y repetirlos durante ese círculo o bien moverte hacia adelante, admitiendo que el pasado no se puede cambiar, pero lo que sí se puede cambiar es el futuro, libre de pensamientos misóginos, desiguales, excluyentes y despectivos.

Posdata: el feminismo no tiene ni mierda que ver con toparte con un macho que cree que por hacerte sentir dudosa es mejor. Las mujeres somos como las mariposas, que aunque muchos crean que nos escondemos por miedo, es al revés: nos damos ese tiempo para resurgir, nuestro proceso de sanación o de metamorfosis nos hace regresar mucho más fuerte.

Autora: Finix Williams, activista afrofeminista nicaragüense.

Ilustración de portada: Cortesía Hellen Downs, @ellierainy

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