Decolonizar también es sanar

La Quimera

, Voces

Estamos en octubre y justo el día 12 la historia “oficial” cuenta que se descubrió América; un evento que fue el puente para las dinámicas capitalistas, colonialistas y eurocéntricas  en Latinoamérica, que fragmentó la relación con la naturaleza, el saber ancestral, mercantilizó la vida e instaló moldes para leer y entender el mundo.

Hace un año, en el marco de una conversación sobre el Movimiento Feminista de Nicaragua, una estudiante estadounidense que era parte de un programa de educación aquí, me preguntó ¿Qué es el feminismo para vos? y yo respondí que los feminismos son preguntas para cuestionar todo. Porque no sólo el género es una construcción social, sino que también las razas, las clases, los privilegios, las opresiones, las relaciones de poder, los modos en que accedemos al conocimiento, los cánones de belleza … etc. todo tiene su base en la socialización; distinta en cada territorio, con sus propias variables capitalistas, patriarcales y colonialistas.

Los feminismos son preguntas para cuestionar todo

Avanzar como mujer feminista hacia una ruptura con las narrativas históricas colonialistas, para mí ha sido encontrar los caminos para sanar. En ese recorrido personal, una de las primeras acciones ha sido encontrar espacios para conectar conmigo misma y aprender a ver tanto a mi forma física de estar en el mundo exterior como también registrar los pensamientos, las emociones y la memoria que aloja mi interior, con compasión.

Paralelamente está la búsqueda consciente de mi historia familiar, conocer anécdotas de  mis ancestros y ancestras, es decir intentar la unión de las piezas de mi propio sistema.

A su vez significa plantearme estrategias personales para decolonizar mi entorno, preguntarme ¿cómo puedo hacer accesible mis conocimientos a otras mujeres?, ¿cómo puedo contribuir a que se descentralice el arte?, ¿cómo fundo relaciones basadas en el respeto a mí misma y a las múltiples diferencias?, ¿cómo aporto a relaciones horizontales?, ¿cómo encuentro colectividad y cuido mi autonomía?, ¿cómo recupero los saberes ancestrales sin exotizarme, ni exotizar?, ¿cómo aplico los saberes para el cuido de mi vida y de las demás? y ¿cómo desarrollo amor por mis raíces y territorio sin caer en nacionalismo?

En la medida que dirijamos la mirada hacia nosotras mismas, al cuerpo que encarnamos, a la historia de dónde venimos, a nuestro territorio, a los recursos que hemos desarrollado, a las formas en que  creamos y compartimos conocimiento, que nos acompañamos y reafirmamos nuestros talentos y habilidades; profundizaremos en nuestro poder para resistir a las arbitrariedades del sistema.

Este 12 de octubre sigamos resistiendo desde la sanación y el reencuentro con nuestras raices.

Jennifer Birmania Bello
Filóloga, Comunicadora y Educadora Social Feminista.
Escritora en construcción, que registra desde lo que  identifica como códigos de la sensibilidad: aprendizajes, descubrimientos, reflexiones y poesía.

 

Fotografía principal: Mirielle García / La Quimera

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